Si has llegado hasta aquí es muy probable que te pase una de estas dos cosas:
- escuchas un zumbido y no sabes si se llama acúfeno o tinnitus, o
- te han dicho ambos términos y te preguntas si significan lo mismo.
La respuesta corta (pero importante) es esta: en español, “acúfenos” y “tinnitus” se usan normalmente como sinónimos para referirse a la percepción de un sonido sin fuente externa. Sin embargo, en la práctica clínica y en internet, a veces se usan con matices distintos, lo que genera confusión.
En este artículo te explico con máximo detalle:
- qué significa cada término,
- cuándo pueden parecer “diferentes”,
- causas y síntomas más comunes,
- cómo se diagnostican,
- y qué soluciones (realistas) funcionan mejor.
¿Acúfenos y tinnitus son lo mismo?
En la mayoría de contextos: sí
- Tinnitus es el término médico internacional (latín/inglés).
- Acúfenos es el término más habitual en español.
Cuando alguien dice “tengo acúfenos” o “tengo tinnitus”, normalmente se refiere a lo mismo: oír un sonido que no proviene del exterior.
¿Por qué entonces hay confusión?
Porque en algunos textos se usa:
- “acúfenos” para sonidos más agudos o tipo pitido, y
- “tinnitus” como término paraguas para todos.
Eso no es una regla médica universal, sino un uso coloquial en ciertos sitios.
Definición clara y clínica
Acúfenos / Tinnitus
Percepción de sonidos (zumbido, pitido, silbido, chasquido, “motor”, “grillos”) sin fuente externa.
Puede ser:
- Subjetivo (el más común): solo lo oye el paciente.
- Objetivo (muy raro): también puede escucharlo el médico con instrumentos (por ejemplo, ciertos problemas vasculares o musculares).
Tipos de tinnitus (para entender mejor “diferencias”)
Aunque acúfenos y tinnitus sean sinónimos, sí existen tipos de tinnitus que cambian mucho el diagnóstico y el tratamiento:
Tinnitus subjetivo (el más frecuente)
- Asociado a pérdida auditiva, ruido, estrés, etc.
- No hay un sonido real externo ni interno medible.
Tinnitus pulsátil
- Suena como el latido del corazón.
- Puede relacionarse con causas vasculares o de flujo sanguíneo.
- Debe evaluarse con más prioridad.
Tinnitus somatosensorial
- Cambia al mover el cuello, apretar la mandíbula o abrir/cerrar la boca.
- Suele tener relación con ATM, cervicales o musculatura.
Tinnitus agudo vs crónico
- Agudo: < 3 meses
- Subagudo: 3–6 meses
- Crónico: > 6 meses
(No es una regla “mágica”, pero se usa como referencia clínica.)
Síntomas: cómo se sienten acúfenos/tinnitus
Los síntomas no son solo “oír un pitido”. Pueden incluir:
- Zumbido constante o intermitente
- Pitidos agudos o graves
- Silbidos, siseo, sonidos eléctricos
- Sonidos que aumentan en silencio
- Sensación de oído taponado
- Hiperacusia (molestia a sonidos normales)
- Dificultad para concentrarse
- Insomnio
- Ansiedad o irritabilidad
Importante: el tinnitus puede variar día a día. Eso no significa necesariamente que empeore “el daño”, sino que influye:
- el estrés,
- el sueño,
- la cafeína/alcohol en algunas personas,
- la tensión muscular,
- el nivel de silencio del entorno.
Causas más frecuentes (y cómo se relacionan con el oído)
Pérdida auditiva (hipoacusia)
Es la causa más habitual. Cuando el oído pierde sensibilidad, el cerebro recibe menos señal y puede “compensar” creando actividad que se percibe como sonido.
Muy típico en:
- presbiacusia (edad),
- exposición a ruidos fuertes,
- daño por auriculares.
Exposición a ruidos fuertes
Conciertos, discotecas, maquinaria, petardos, música alta…
Incluso una exposición intensa puede desencadenar tinnitus temporal o permanente.
Problemas del oído medio
- Tapón de cera
- Otitis media (en algunos casos)
- Disfunción de trompa de Eustaquio
Suelen producir sensación de presión/taponamiento y tinnitus que puede mejorar al tratar la causa.
Estrés, ansiedad e insomnio
No siempre “causan” tinnitus, pero sí pueden:
- aumentar su percepción,
- empeorar la tolerancia,
- activar el sistema nervioso (hipervigilancia).
ATM y cervicales (tinnitus somatosensorial)
Si el tinnitus cambia al mover mandíbula/cuello, puede existir componente muscular o articular.
Medicación (casos específicos)
Algunos fármacos pueden desencadenar o empeorar tinnitus. Se valora si coincide con el inicio.
Tinnitus pulsátil (causas vasculares)
- alteraciones del flujo sanguíneo,
- malformaciones o cambios vasculares, etc.
No es lo más común, pero requiere evaluación específica.
¿Cómo saber si tu “acúfeno” es algo que requiere atención rápida?
Busca valoración prioritaria si aparece:
- tinnitus + pérdida auditiva súbita
- tinnitus pulsátil nuevo y persistente
- tinnitus unilateral muy marcado
- vértigo intenso o pérdida de equilibrio
- dolor fuerte, fiebre o supuración
En estos casos conviene descartar causas que requieren tratamiento médico.
Diagnóstico: qué pruebas se recomiendan
Un diagnóstico serio suele incluir:
Historia clínica dirigida
- ¿cuándo empezó?
- ¿en uno o ambos oídos?
- ¿hay exposición a ruido?
- ¿hay estrés/insomnio?
- ¿hay otitis o presión?
- ¿cambia con mandíbula/cuello?
Audiometría tonal y vocal
Para valorar si existe pérdida auditiva y cómo afecta a la comprensión.
Timpanometría / impedanciometría
Para valorar oído medio (presión, movilidad del tímpano, etc.).
Evaluación del tinnitus (si disponible)
Acufenometría, umbral de molestia, etc.
Cuestionarios de impacto (THI u otros)
Miden cómo afecta a tu vida, sueño y estado emocional.
Soluciones y tratamiento: lo que realmente funciona
La pregunta clave no es “¿cómo elimino el tinnitus ya?”, sino:
¿cómo reduzco su impacto y lo vuelvo manejable?
Tratar la causa si existe (lo más lógico)
- Tapón de cera → extracción
- Otitis media → tratamiento médico
- Disfunción tubárica → manejo ORL
- Problemas ATM/cervical → tratamiento específico
En estos casos el tinnitus puede mejorar mucho.
Audífonos (si hay pérdida auditiva)
Cuando existe hipoacusia, los audífonos pueden:
- mejorar la audición,
- reducir el contraste con el tinnitus,
- disminuir el esfuerzo auditivo,
- y en algunos casos reducir la percepción del zumbido.
Muchos modelos incluyen programas de terapia sonora.
Terapia sonora
- ruido blanco, sonidos ambientales o fractales,
- sonidos de fondo suaves para dormir,
- programas estructurados (habituación).
Objetivo: entrenar al cerebro para que el tinnitus pase a “segundo plano”.
Terapia cognitivo conductual (TCC)
La TCC es de las intervenciones con mayor evidencia para reducir el sufrimiento asociado:
- ansiedad,
- insomnio,
- miedo,
- hipervigilancia.
No promete “silenciar” el sonido, pero sí cambiar tu relación con él.
Educación y acompañamiento
Uno de los factores más infravalorados:
- entender qué pasa reduce el miedo,
- tener un plan mejora la adherencia,
- aprender hábitos (sueño, ruido, estrés) estabiliza el problema.
Mitos frecuentes (y por qué son peligrosos)
“Si tengo tinnitus, me voy a quedar sordo seguro.”
No necesariamente. Muchas personas con tinnitus no empeoran su audición por ello.
“No tiene solución.”
Muchas personas mejoran mucho con enfoque combinado (audición + terapia sonora + TCC).
“Lo mejor es el silencio.”
El silencio absoluto suele aumentar la percepción. Mejor sonido ambiente suave.
“Hay una pastilla que lo quita.”
No existe una “cura universal” farmacológica. El tratamiento suele ser integral y personalizado.
Diferencias y enfoque correcto
- Acúfenos y tinnitus suelen ser lo mismo (términos distintos).
- Lo que de verdad importa es el tipo de tinnitus (pulsátil, somatosensorial, asociado a pérdida auditiva…).
- El mejor enfoque es:
- diagnóstico completo → identificar causa → plan combinado → seguimiento.
Qué hacer si lo estás sufriendo ahora mismo
Mientras pides una evaluación:
- Evita el silencio total: usa sonido ambiente suave.
- Protégete de ruidos fuertes (tapones si vas a conciertos).
- Baja el volumen de auriculares.
- Prioriza el sueño (rutina, luz, horarios).
- Reduce el “chequeo” constante del tinnitus.
- Si hay ansiedad intensa, considera apoyo psicológico.